El Levi's Stadium fue testigo de un evento sin precedentes este domingo 8 de febrero. Bad Bunny no solo ocupó el escenario del Super Bowl LX; lo transformó en un pedazo de Puerto Rico, llevando la cultura latina a su máxima expresión global en un espectáculo de 13 minutos que mezcló política, herencia y puro fuego urbano.
Una puesta en escena con alma de "Isla del Encanto"
El show comenzó con una imagen poética: Benito emergiendo de una densa plantación de caña de azúcar, rodeado de jíbaros (campesinos) con sus tradicionales pavas (sombreros de paja). El primer rugido del estadio llegó con los acordes de "Tití me preguntó", iniciando un recorrido visual por la vida cotidiana de la isla: desde mesas de dominó y puestos de piraguas (hielo raspado), hasta una pelea de boxeo real en vivo entre los prospectos Xander Zayas y Emiliano Vargas.
Invitados de lujo y sorpresas inesperadas
La narrativa del show se elevó cuando Bad Bunny "cayó" literalmente por el techo de "La Casita" (su icónica escenografía rosa), mientras sonaba un fragmento de "Gasolina" de Daddy Yankee, un tributo a los pioneros del género.
Los invitados especiales elevaron la temperatura:
- Lady Gaga: Apareció por sorpresa en medio de una escena de boda para interpretar una versión estilo salsa de "Die With a Smile".
- Ricky Martin: El astro boricua se unió a Benito para una poderosa interpretación de "Lo que le pasó a Hawaii", cargada de simbolismo sobre la autonomía de la isla.
- Cameos de celebridades: En las gradas de la escenografía y en la "fiesta de barrio" se pudo ver a figuras como Karol G, Pedro Pascal, Cardi B y Jessica Alba bailando como si estuvieran en una verdadera marquesina puertorriqueña.
Curiosidades que quizás no notaste
- Sin cobrar un centavo: Fiel a la tradición de la NFL, Bad Bunny no recibió salario por su actuación; sin embargo, la liga y Apple Music invirtieron entre 10 y 15 millones de dólares en la producción.
- Homenaje a la diáspora: El cantante brindó en el escenario con Toñita, la dueña del emblemático "Caribbean Social Club" de Brooklyn, uno de los últimos bastiones de la cultura boricua en Nueva York.
- Un mensaje político audaz: Durante la canción "El Apagón", los bailarines escalaron postes de luz que "explotaron" en pirotecnia, una crítica directa a la crisis energética que sufre Puerto Rico. Además, ondeó la bandera con el azul celeste (símbolo del movimiento independentista).
- Lenguaje de señas inclusivo: Por primera vez, el show fue traducido íntegramente a la Lengua de Señas Puertorriqueña (LSP) por la intérprete Celimar Rivera Cosme.
- El gesto del Grammy: En un momento conmovedor, Bad Bunny le entregó su premio Grammy (ganado apenas una semana antes) a un niño en el público, identificado como Liam "Conejo" Ramos, un pequeño que se convirtió en símbolo tras ser detenido por ICE.
- Geografía de la unidad: Al final, tras decir "God Bless America", Benito nombró uno por uno a casi todos los países del continente (desde Chile hasta Canadá), recordándole al mundo que "América" es todo un continente, no un solo país.